18.5.10

JUST LIKE THE AIR THAT I BREATH

Las hojas color tostado caen despacio, siguiendo una danza que solo ellas conocen.
La luz del sol de un cielo anaranjado. Aquella tarde de septiembre se cuela por entre las ramas, iluminando a trazos tu rostro.
Las notas sin sentido del piano acompañan nuestro delirio silencioso. 
 
Tu mirada todavía sostiene la mía. 
Esos ojos avellana que pueden mostrar tanto y a la vez tan poco.
Esos ojos antes brillantes y llenos de vida de alegría. 
Esos ojos color avellana que tienen tanto miedo. 
 
Tu sonrisa se ha perdido entre las notas de música que tus oídos ya no pueden escuchar.
Jamás volverás a sonreir.
Pero todo esto no es culpa nuestra.

No hay comentarios:

Publicar un comentario